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CISTITIS INTERSTICIAL
El diagnóstico de la Cistitis Intersticial (IC) puede resultar difícil para el médico y constituir para el paciente una experiencia larga y frustrante. La IC puede provocar una serie de síntomas en la vejiga y en la región pélvica:
- Dolor crónico, que puede ir de leve a intenso
- Sensación de tensión y/o dolor a la presión
- Necesidad urgente o frecuente de orinar (hasta 60 veces al día)
- Dolor al mantener relaciones sexuales
Dado que la Cistitis Intersticial es difícil de diagnosticar, se estima que por lo menos la mitad de quienes padecen IC no son conscientes de este hecho.
Los efectos colaterales de una IC pueden incluir una importante falta de sueño y depresión. La enfermedad puede resultar debilitante para algunos pacientes. Sin embargo, una vez que se la identifica se puede tratar con éxito.
Diagnóstico de la IC
Es frecuente confundir la IC con una infección del tracto urinario o de la vejiga. Gran parte del proceso de diagnóstico de la IC se basa en la exclusión de otras enfermedades, incluyendo el cáncer de vejiga, los cálculos de riñón, la vaginitis, la endometriosis, las enfermedades de transmisión sexual y las infecciones de la próstata. El médico realiza otras pruebas para diagnosticar la IC, incluyendo la Cistometría Diferencial, el KCI (análisis del potasio), y la hidrodistensión.
Muchas veces, los pacientes tienen que consultar a varios médicos y especialistas durante un período de varios años para obtener el diagnóstico correcto.
Cómo reconocen los médicos la IC
A diferencia de las infecciones de vejiga o urinarias, la IC normalmente no responde a las terapias antibióticas convencionales. No se comprende totalmente su etiología, a pesar de que la mucosa de la vejiga esté dañada, permitiendo que las toxinas provoquen inflamación y dolor.
La IC puede, de hecho, ser un síndrome que resultante de diversos factores. Algunas veces los urólogos reconocen la IC al encontrar pequeños puntos hemorrágicos en la pared de la vejiga durante una cistoscopia o al encontrar las grietas o escaras de las úlceras de Hunner. También se reconoce la IC a través de sus síntomas primarios: dolor, urgencia, frecuencia y nocturia.
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